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Acanto

Somos un equipo de creativos que resuelven necesidades estéticas en distintos espacios usando materiales propuestos por la naturaleza tratando siempre mantener su esencia.

Acanto es una floristería única en su género, tiene un poco de Bélgica, de París y de Londres. Somos artesanos y hacemos todo con mucho amor, detrás de cada ramo hay largas conversaciones, pedacitos de anécdotas, sentimientos y vivencias de nuestros clientes.

Acanto es llevarte un pedacito de bosque a casa. Estoy convencido de que lo efímero es el mejor de los regalos.

“Es mi espacio, es mi casa. Me pone de buen humor llegar a la tienda, me distiende, me retrotrae a mi infancia. Acanto es olor a césped recién cortado, a musgo, a romero, a eucaliptus, a tierra húmeda, es olor a campo. Creo que la mejor descripción sería aquella sensación que provoca el estar bajo la sombra de un árbol.

A lo largo de estos años, estando aquí, he conocido y sigo conociendo personas maravillosas, de mente abierta y creativa lo que hace que no exista lugar para el aburrimiento, es un continuo estímulo a los sentidos.

CRÉDITOS IMAGEN MASATO FILMS

CRÉDITOS IMAGEN MASATO FILMS

Para Fer Boné, Tina Serra es:

Tina nunca fue jefa, ha sido una madre, la cabeza creativa de Acanto y su lenguaje contagia a todas las personas que han trabajado aquí, incluyéndome a mí.

Tina es anécdota de boda, es cansancio, alegría, es fuerza, energía en cada evento. Ella estimula tu creatividad a base de críticas, peleas, risas y halagos.

Tina es despojada, ha hecho lo que ha querido siempre, es fuerte, por momentos verborrágica y siempre fiel a sus pensamientos y sobre todo es una persona muy generosa, aunque no le gusta que se lo digan.

tina-retrato

Tina Serra:

Posiblemente Acanto se fue formando, por los largos paseos por el bosque y los campos, acompañada de mis perros.

Fue la necesidad de trasladar toda la belleza natural y acumulada, como gran tesoro en la tienda.

Piñas, troncos, bayas, líquenes, bellotas, musgo, hojas. Íbamos almacenando naturaleza para luego combinarla con flores silvestres, que empezaríamos a recoger en los meses de abril, mayo o junio.

Al mismo tiempo, coincidió, que a finales de los 80’s, principios de los 90’s se pusieron de moda en Nueva York, París y Londres los ramos de flor seca.

Así es como se puso en marcha, en mi cabeza la idea de montar en Barcelona una tienda de aquellos magníficos ramos que veía en mis viajes y si era posible, mejorarlos.

En el año 1989 se formó Acanto.

Un espacio que olía a bosque y a campo, lleno de flores silvestres de color natural.

La decoración, también olía a bosque. Elementos viejos, sin brillos con pintura vieja o incluso, oxidados. Creo que Acanto tenía voz propia. Empezaba la aventura…

Confeccionábamos ramos para escaparates, hoteles y casas particulares. Bastantes años más tarde, nuestra idea fue ampliar a flor fresca y cubrir los ornamentos de una boda o bautizo, de una inauguración o presentación de una firma nueva de perfume, o cualquier otra razón.

Poco a poco empezaron a llegarnos encargos, se fue ampliando el equipo y llegamos a decorar cuatro bodas en un fin de semana.

Después de 30 años de profesión seguimos con la misma intención, trabajar con la naturaleza y entender con exactitud los encargos de nuestros clientes.

Sin duda, después de tantos años de profesión, sé que lo más importante es interpretar con exactitud lo que nos pide el cliente.

Al momento de definir los requerimientos del cliente, es vital cumplir las expectativas, ya sea montando una boda, la decoración de un hall de hotel, un bautizo, un stand ferial o un despacho. Por eso, es fundamental intentar interpretar bien, porque si no se acerca al máximo las expectativas del cliente, nuestro trabajo es un fracaso.